miércoles, 25 de diciembre de 2013

Los zumos de la ira

    Probablemente alguien guiado por el espíritu navideño podría pensar aquello de “ la que se ha liado por unos botes de zumo”, y es que sacado de contexto podría convertirse en categoría de anécdota lo que realmente es importante, yo diría que muy importante. Y es que no se trata de “quítame allá unos zumos”, no, se trata de algo mucho más grave en el fondo, en la forma y en sus protagonistas, los activos, los pasivos y los mediopensionistas.
Que en el desayuno con la prensa de Partido Popular en Sanlucar de Barrameda se sirvieran unos zumos etiquetados con el rótulo de Banco de Alimentos es una cuestión grave, muy grave, se trate de un litro, de dos o de diez, la cantidad en este caso es lo de menos, lo gave en si mismo es el hecho de desviar productos destinados a las familias más necesitadas, con el patrocinio económico de la Unión Europea y el Gobierno de España, a un acto partidista para mayor gloria de la candidata del Partido Popular a la Alcaldia de la ciudad, y buena prueba de la gravedad del asunto es la investigación interna abierta por la Federación estatal de Bancos de Alimentos sobre el asunto.

Y es que en el Partido Popular está muy extendido el principio falsamente cristiano de que “la caridad bien entendida empieza por uno mismo”. Y eso es lo que debieron entender Ana Mestre y su equipo electoral, para que vamos a gastarnos el dinero del Partido en comprar zumos si los tenemos a mano y gratis, porque desde que Luis Bárcenas duerme en Soto del Real con cargo al erario público la ecomomía popular pasa por serios apuros.
Vergonzoso y vergonzante lo ocurrido, la señora Mestre, máxima responsable popular en Sanlucar, por obra y gracia de “su primo el de Zumosol”, el inclito y nunca bien ponderado Antonio Sanz, continua sin dimitir a dia de hoy, 25 de Diciembre. Han buscado una cabeza de turco que alejara a Mestre del escándalo pero en esta ocasión Sanz tiene un grave problema, yo diría que irresoluble, en tanto la señora Mestre no asuma sus responsabilidaes y presente su dimisión como diputada andaluza al tiempo que busque ocupaciones de por vida alejadas de la política. Estamos ante el caso de la “cazadora” cazada, ella, que es incapaz de hilvanar tres frases seguidas sin insultar, difamar y calumniar a sus adversarios políticos, debería reflexionar seriamente ante el espejo sobre sus propias responsabilidaes en este asunto y asumir las consecuencias que como los diez mandamientos se resumen en una: dimisión irrevocable.
Pero un acto como ese queda lejos de las capacidades de cualquiera que haya pasado por los cursos de verano de la “factoría Sanz”. Mestre, para quien la conoce bien como es mi caso, siempre ha jugado en el filo de la navaja de lo “politicamente correcto”. Aún recuerdo las numerosas ocasiones en las que siendo yo Presidente de la Diputación y ella miembro de la oposición tuve que llamarla al orden por sus permanentes agresiones verbales “soto voce” a los diputados y diputadas del equipo de Gobierno, ante lo que respondía siempre desde la frivolidad cínica de quien desprecia al adversario más allá de las diferencias políticas e ideológicas. Ella que, guardando las distancias, podría suplantar a Stallone en “Mercenarios 2” y sería una clara aspirante al Oscar a la actriz más versatil, que lo mismo sirve para concejala de Cádiz, diputada andaluza o candidata en Sanlúcar aunque sea de Jerez, ella debería haber dimitido y no aceptar esconderse tras el escudo humano que le ha preparado de prisa y corriendo Antonio Sanz para salvar los restos del nraufagio en Bajo de Guía.

Hace bien el Banco de Alimentos en no aceptar los cien kilos de comida con los que el PP quería lavar su mala conciencia, los cien kilos de la vergüenza, como si con ello se pudiera hacer olvidar la felonía. Señora Mestre, dimita ya, no es cuestión de unos zumos, es mucho más grave y usted lo sabe.

2 comentarios:

  1. ¿Que hiciste para merecer, en aquellos años, el regalito de las tres chicas de oro jovenes del PP (Pelayo, Colombo y Mestre)?
    Es un palcer leerte Pco. Un abrazo. Santi.

    ResponderEliminar
  2. Completamente de acuerdo contigo, sabias palabras Paco. Un saludo.

    ResponderEliminar