viernes, 25 de octubre de 2013

Demasiada Magdalena para tan poco café


Mucha magdalena para tan poco café, me comentaba esta tarde un amigo tras la celebración de la Asamblea extraordinaria de mi agrupación. Dado la hora que era llegué a pensar en un primer momento que me invitaba a merendar, pero pronto deduje por lo que me contaba a continuación que de lo que se trataba era de la anulación de la imputación de Magdalena Alvarez por parte de la Audiencia Provincial de Sevilla en el dia de hoy. Primer varapalo via auto, que sufre la señora Alaya aunque hay otras cuestiones en la decisión de la Audiencia que pueden tener aún mayor calado. La anulación de la imputación de Magdalena pone en evidencia la actuación de la jueza no sólo en este caso de la ex-consejera sino en algunas otras imputaciones que hayan podido llevarse a cabo con la misma ausencia de motivos. Para el común de los mortales cualquier decisión judicial debe atenerse ineludiblemente a los princios contenidos en nuestro cuerpo legal y a los procedimientos que en el se establecen. Por lo tanto cualquier actuación guiada por el capricho escapa al cumplimiento de esos principios y esos procedimientos y puede provocar un grave daño moral en un contexto social que demanda transparencia y honestidad por parte de la clase política.

En mi personal opinión la justicia no puede convertirse en un juguete roto en manos de alguien que busca la notoriedad pública, la justicia no puede convertirse en aceptar pulpo como animal de compañía o me llevo el Skartegory, porque la otra parte, aquella que es imputada, también tiene derechos reconocidos por la legalidad vigente que no pueden ser omitidos ni sacrificados, ni en el altar del “juicio mediático” ni en el ejercicio de la acción judicial. Y al parecer en eso es en lo que estamos en el dia de hoy con un auto que reconoce la vulneración del derecho a la defensa de Magdalena y a la tutela judicial. Pero desgraciadamente el juicio mediático y social ya se ha producido con la misma vulneración de derechos fundamentales por parte de determinada prensa, tertulianos y demás. Y yo me pregunto, ¿qué toca ahora?, quién repara el daño moral provocado? Cómo se repone estatus social y profesional de Alvarez, para quienes muchos habían demandado al Gobierno que pidiera su cese en el Banco Europeo de Inversiones?

Pero con ser grave lo ocurrido con Magdalena, más grave aún puede resultar la advertencia que se hace en el mismo auto cuando se dice lo siguiente: “ podría haberse alcanzado el límite máximo de instrucción por el juez ordinario (la señora Alaya) antes de elevarse la causa al juez competente en las causas por aforamiento”. Segundo varapalo y aún de consecuencias más graves si recordamos el intento fallido de la jueza de provocar la declración “voluntaria” de aforados mediante procedimientos que podrían estar bordeando la jurisprudencia acerca de la prevaricación.Es, sin lugar a dudas, un aviso en toda regla a la jueza instructora para que ponga fin a una instrucción que alarga, en mi opinión personal, deliberadamente al menos en lo que se refiere a responsables políticos e institucionales sin que podamos conocer las causas reales de la eternización de la misma.

Y de por medio el auto de la Audiencia provincial hace un ejercicio de pedagogía jurídica que haría sonrojar a cualquier estudiante de primero de Derecho cuando afirma:”una resolución de la naturaleza de la analizada debe contener una exposición cuando menos concreta y precisa de los nuevos hechos punibles cuya comisión se atribuye a la persona traida al proceso como imputado”. Más claro agua, la justicia no puede ser caprichosa, no puede eludir el derecho de la ciudadanía a la efectiva tutela judicial y desde luego no puede prestarse a posibles estrategias de connivencia con otros poderes del Estado perdiendo así su carácter de poder independiente, condición esta muy cuestionada desde que se conoció la militancia política del Presidente del Tribunal Constitucional. La separación de los poderes del Estado es una condición consustancial al sistema democrático que nunca ha de perderse por el bien de la Justicia y la tranquilidad de la ciudadanía.

Termino como empezaba, con la frase de mi amigo, demasiada magdalena para tan poco café.

1 comentario:

  1. En mi humilde opinión, pienso que en el Prado de San Sebastián tiene el PP al mejor político de alcantarilla, no sé si quiere hacer méritos para liderar una hipotética candidatura en Andalucía

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