sábado, 26 de octubre de 2013

Cuéntame como pasó: paro, despilfarro y corrupción...

    Escuchar a Juan Ignacio Zoido, el “gran interino de Andalucía”, afirmar en el dia de ayer que los presupuestos que va a presentar el Gobierno andaluz de Susana Díaz son los del “paro, el despilfarro y la corrupción” fue como un viaje al pasado sin posibilidad de retorno, sobre todo para él. Cortito debe estar de argumentario el PP Andaluz, mientras asiste al espectáculo de la designación, que no elección de su candidato o candidata, como para recurrir al eslogan aznarista de lo noventa a la hora de calificar el borrador de presupuestos. Es como si asistieramos a un capítulo más de la serie “Cuentame como pasó” con un Juan Ignacio Zoido transmutado en Imanol Arias interpretando el viejo guión que escribiera la década pasada el “bien pagado” Arriola.

Lo primero que habría que preguntarse es el procedimiento, y la legalidad del mismo, por el que el PP andaluz ha tenido acceso al Proyecto de Presupuestos antes que el conjunto de los legítimos representantes del pueblo andaluz. Sería conveniente conocer quien ha violado las reglas del juego en el envio de las cuentas andaluzas al Consejo Consultivo, porque lo que es claro y evidente es que alguien lo ha hecho, y en beneficio de parte, incumpliendo con la lealtad institucional debida al Gobierno y al Parlamento en estos casos y probablemente también alguna norma del propio Consejo. Estamos ante un claro caso de información privilegiada que deja a los grupos políticos del Gobierno en una clara situación de indefensión.
Pero con ser manifiestamente nostálgico el eslogan que Zoido pretende acuñar, un eslogan que huele a rancio y a incapacidad, resulta cuanto menos grotesco que pueda hablar de paro quien representa, por el momento, al Partido del Gobierno de España en Andalucia. Un gobierno que no sólo ha puesto en marcha una canallesca refoema laboral que se ha mostrado incapaza de corregir el desempleo y que nos ha llevado a los seis millones de parados en este país gracias a la ineficacia manifiesta de la señora Bañez. Este es el primero de los elementos que me llevan a pensar que las declaraciones de Zoido son el resultado de colocarse ante el espejo de su propio Partido y su Gobierno. Par hablar de presupuestos del paro lo tenía mucho más facil revisando las Cuentas del Estado desde el 2012 hasta hoy en que debatimos una nueva propuesta presupuestaria del genial Montoro, esos si que han sido, son y seran “presupuestos del paro” y a las colas del INEM y de los comedores sociales me remito.
Resulta chocante oirle hablar de despilfarro a quien representa en Andalucía al Partido que ha conseguido que la Comunidad Valenciana se convierta en el mejor parámetro para medir ese concepto. Una comunidad en bancarrota después de largos periodos de gobierno del Partido Popular, donde por poner sólo algunos ejemplos, se ha construido un aeropuerto donde los únicos aparatos que han aterrizado hasta ahora son sus propios promotores, el señor Fabra y el señor Camps. Donde se ha dilapidado el dinero público con eventos megalómanos como el Campeonato del mundo de Formula 1 o proyectos como la Ciudad de las Ciencias cuya gestión es incapaz de llevar a cabo el actual Gobierno. Esta mirada “naranja” al espejo ha debido motivar, sin lugar a dudas, la capacidad oratoria del señor Zoido y al Aeropuerto de Castellón entre otros asuntos me remito.
Pero donde Zoido realmente consuma su “acto fallido”, digno de hacerselo mirar, es cuando habla de presupuestos de la corrupción. Aquí no ha debido ponerse ante un espejo normal sino más bien ante aquellos espejos cóncavos del Callejón del Gato que conocimos de la mano de Valle-Inclán en su extraordinaria “Luces de Bohemia”. Aquí Zoido deja de ser Imanol para convertirse en Max Estrella, el escritor ciego de Valle-Inclán, para reflejarse él mismo y todo su partido en esos espejos deformantes que devolvian figuras grotescas que sólo producian la risa de quienes las contemplaban. Hablar de corrupción el representante en Andalucia del partido que ha hundido sus raices financieras en el “Caso Gurtel” resulta grotesco cuanto menos, el partido de los sobresueldos y de Bárcenas, el amigo de Javier Arenas, demuestra una ceguera aún mayor que la de Max Estrella, debida probablemente al brillo impoluto de la instrucción de los ERE por parte de su colega, la señora Alaya, que ha visto tambíen en el dia de ayer como una parte importante de su castillo de naipes se venia abajo con el soplo del auto de la Audiencia Provincial de Sevilla, muy a pesar de los tejemanejes de cúpulas judiciales del señor Gallardón.

Lo de presupuestos antimunicipalistas, con ser un pecado menor en boca de Zoido, no deja de ser una broma de mal gusto en los dias en los que asistimos al debate de la Reforma Local que es la mayor violación de la autonomía local en la reciente etapa democrática. Vivir para ver que decía mi abuelo. De lo que estoy seguro es que este retorno al pasado aznarista en lo argumental, esta mirada sepia sobre el futuro de Andalucia, no dejan de ser la prueba más evidente de la situación de riesgo de exclusión política en que está sumido el PP andaluz y de la carencia de un liderazgo solvente y capaz de plantar cara a Susana Diaz en las próximas confrontaciones electorales.

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