lunes, 22 de julio de 2013

Las primarias han venido, nadie sabe como ha sido


La primavera ha venido y nadie sabe como ha sido, así iniciaba Antonio Machado su bello poema sobre la estación de la vida nueva. Eso mismo debimos pensar todos cuando oimos por primera vez aquello de la “primavera árabe”, lo que parecía también una vida nueva para las viejas dictaduras del norte de Africa, una sucesión de acontecimientos políticos que sorprendieron al conjunto de los servicios secretos del mndo y que de la noche a la mañana, sin saber nadie cómo ni porqué, iban a producir la caida de los sistema políticos imperantes en esos paises en lo que parecía un cambio sin precedentes hacia la libertad que conmocionó a todo el mundo y provocó una riada sin precedentes de intentos de interpretación y análisis que admitian al mismo tiempo una tesis y su contraria. Es verdad que las previsiones fallarón en algunos casos siendo el más sangrante en todos sus sentidos el de Siria donde falló el factor sorpresa y terminaron enredandose en una cruenta guerra civil que nunca acaba.

Algo similar a la primavera de Machado y a la árabe ha ocurrido con el “verano andaluz”, donde las primarias han venido y tampoco nadie sabe como ha sido. Lo cierto y verdad es que el proceso ha tenido lugar y que la realidad del socialismo andaluz ha cambiado de manera considerable. Que el proceso ha sido vertiginoso no escapa a nadie dentro o fuera del partido, que el momento de la celebración ha sido uno de los elementos más controvertidos también es cierto, yo mismo he albergado serias dudas sobre si este era el más acertado o no, pero dicho esto a nadie escapa que era necesario tener cubierto el flanco de la sucesión en unos momentos en los que la política se ha vuelto radicalmente impredecible y lo que hoy es blanco mañana puede ser negro independientemente de cual sea la voluntad del pintor. Y que el procedimiento en los tiempos que corren no podía ser otro que el de las primarias es una obviedad que no precisa justificación, un partido del siglo XXI, que quiere ser un modelo de participación interna, no puede adoptar otras formulas que no pasen por la manifestación de la voluntad de cada uno de sus militantes, hombres y mujeres. Y es aquí donde ha surgido el problema “metafísico” que suele corromper, en sus distintas manifestaciones según el tema del que se trate, el alma pura de la militancia de nuestro partido, los avales y su porcentaje. Teniamos primarias que nunca tuvimos, teniamos tres candidatos que nunca tuvimos, las aprobó la Ejecutiva Federal que era el órgano competente, las reaprobó el Comite Director que es nuestro máximo órgano entre Congreso y Congreso,las ratificó el Comité federal, pero no eramos felices, empezaba a invadirnos la melancolía de los avales, nos carcomía el espíritu democratico el mal de los porcentajes, el síndrome de Siria se asomaba a nuestras agrupaciones.

Me acordaba yo en estos dias de desazón participativa de la Semana Santa de hace unos años cuando aún era Secretario General de los socialistas gaditanos, y me acordaba más concretamente de una mañana de Domingo de Ramos en la que recibo una llamada que me confirma el rumor que ya circulaba por las redes sociales acerca de la salida de Manuel Chaves de la Presidencia de la Junta de Andalucia. Mi primera reacción fue de sorpresa por lo inesperado, la segunda de cabreo porque intuía que las minivacaciones de Semana Santa se habian acabado antes de empezarlas y la tercera de estupefacción cuando se me da el nombre del sucesor sin oportunidad de opinar.

Visto en perspectiva histórica me quedo con el vértigo de las primarias, con su carácter “express”, con sus tres candidatos, con sus avales, con sus porcentajes y con el deseo de que el tiempo nuevo que se anuncia aleje el “fantasma sirio” de manera definitiva y ojalá que Morsi no visite nunca Andalucia, me quedo con el poema de Machado: “...tu y yo, silenciosamente, trabajamos, compañera, en esta noche de marzo, hilo a hilo, letra a letra,...”, “...la primavera besaba suavemente la arboleda y el verde nuevo brotaba como una verde humareda, las nubes iban pasando sobre el campo juvenil...”.

2 comentarios:

  1. Chapó Paco no se puede decir mejor , tu narrativa me parece poética . Haber si de una puñetera vez esto cambia porque si no la vamos a tener claro.

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  2. Me ha llamado y mucho la atención una frase en esta entrada de blog -el socialismo andaluz ha cambiado de manera considerable- a día de hoy poco ha cambiado y yo diría nada ¿que ha habido partido participación interna? mas que participación lo que ha habido es un levantamiento de una parte de la militancia que estaba en estado durmiente. Posiblemente se puede comparar esto con "el síndrome de Siria" pues amarrense los machos pues el mal sabor de boca que nos han dejado estas No Primarias no creo que se vaya más a consentir.
    Hemos tenido órganos incompetentes que han querido velar por el estricto cumplimiento de nuestras normas e irremediablemente el fantasma sirio se quedará entre nosotros, pues sin urnas no hay primarias.
    Yo recuerdo cuando un "Marqués" andaba a sus anchas por su Señorío y su Mariscal permitía que oprimiera a un pueblo bastante ingenuo, aquí sí las cosas han cambiado. La mención que haces de Machado .....tú y yo silenciosamente trabajamos, compañera...., puede ser interpretado como un acto de traición y no como estrategia, y personalmente prefiero defender una derrota en las urnas que la nominación digital sea a las claras o encubierto más propio de una república bananera.

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