domingo, 28 de abril de 2013

El antiformalismo del PSOE, un mal incurable?

   Yo no sé si será verdad eso que rezaba en el titulo de aquella comedia de que los dioses deben estar locos pero de lo que si estoy totalmente convencido es de que la mayor parte de los mortales empezamos a estarlo. Una prueba palpable de ello es el ya conocido Segundo Plan Nacional de reformas del gobierno de España que hemos conocido tras el Consejo de Ministros del pasado viernes. Todos mis esfuerzos por entenderlo, incluido la utilización de la barra de traducción de Google, han sido inútiles hasta el punto de llegar a pensar que el documento elaborado por los departamentos económicos del Gobierno, en realidad tienen su autoría última en los servicios de criptografía del CNI, porque de no ser así el castellano oficial ha debido evolucionar muchisimo en los últimos meses y yo no me he enterado al igual que no me entero de lo que el gobierno va a reformar a partir de ahora aunque la tradición más moderna me lleva a pensar que se trata de hacer muy pronto todo lo que ahora niegan que vayan a hacer. Ni siquiera la exégesis que la Vicepresidenta hizo en la rueda de prensa posterior al Consejo es traducible e interpretable para el conocimiento del común de los mortales, aunque hubo unos segundos en que recuperó la lucidez expresiva  y se refirió al dato dramático del paro,eso si, de pasada y a la velocidad del AVE de última generación. Mal, muy mal, deben estar los asuntos de la economía nacional cuando su rostro más dicharachero se parece cada día más al de la princesa de Rubén Dario.

    Quien no pierde la moral ni la dureza de su epidermis facial es la señora Aguirre, ella continua a lo suyo, y ahora nos sorprende con un curioso análisis surrealista sobre nuestros jovenes emigrantes considerando que esa fuga al extranjero es motivo de optimismo, sin lugar a dudas qué gran guionista perdieron los hermanos Marx por una simple cuestión de desfase generacional, porque considerar que es motivo suficiente para sentirse optimista sobre la situación española el buen momento de la selección nacional de futbol en algunos tratados de psiquiatría sería motivo suficiente para mantenerla apartada de la vida social por un buen periodo de tiempo y no dejarla salir al menos hasta que finalice el mundial de Brasil, que para entonces puede que a los jovenes emigrantes españoles se les haya pasado el cabreo.
    Pero aún siendo difícil entender el optimismo vital de la ex-presidenta madrileña y las explicaciones basadas en la truculencia estadística de la Vicepresidenta de España, más difícil todavía resulta comprender a que jugamos nosotros ante el desastre nacional al que las políticas del Gobierno están llevando a nuestro país. Me resulta difícil comprender que la agenda política del principal partido de la oposición venga marcada por nuestras cuitas internas, que cualquier medio de comunicación con una entrevista a un "futurible" del partido nos sitúe fuera de la onda institucional durante una semana o más, que las formas de nuestro futuro modelo organizativo ocupen más espacio en el debate interno de nuestra organización que las propuestas de oposición y la construcción de una alternativa global alejada de la coyuntura, que estemos empeñados en conducir con las luces cortas como si las largas se nos hubieran fundido para siempre, en definitiva, que nos hayamos instalado en el "antiformalismo" frente a la responsabilidad de la defensa del electorado que todavía confía en nosotros, un antiformalismo que no es sino la secuela indeseada de la política de la ocurrencia, que son los polvos de los que vinieron estos lodos.

1 comentario:

  1. Los jueguecitos dialécticos de nuestros políticos serian graciosos si no fueramos para los siete millones de parados,como esos generales que hacen movimientos en sus confortables cuarteles con sus muñequitos puestos en las maquetas,sin la menor consideración por que cada movimiento significa la muerte de miles de soldados.

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