viernes, 19 de abril de 2013

De yogures caducados y duchas frias

   Es una suerte contar con un ministro como Arias Cañete  en el gobierno de España en unos  momentos en los que el sufrimiento que padece una gran parte de la sociedad, como si de una enfermedad incurable se tratara, hace tan difícil que una sonrisa pueda aflorar desde el interior de los ciudadanos. Pero para eso está el ministro, para hacernos reír que no sonreír, con unas ocurrencias que hunden sus raices en aquel saludable baño de Manuel Fraga en Palomares que buscaba convertirse en un antídoto social contra las radiaciones provenientes de las bombas que extraviaron los americanos. Bien es verdad que segundas partes nunca fueron buenas y que puestos a elegir  entre el original y la copia la gente suele optar por el original en este y en otros temas.

   Pero yendo al presente, que tan infernalmente vivimos, es de agradecer que el ministro responsable de la seguridad alimentaria de los españoles nos anime al consumo de los yogures caducados tal como él mismo hace casi a diario y sin consecuencias para su salud hasta el momento como puedo deducirse facilmente contemplando su saludable estampa aunque yo tengo mis dudas de que eso responda a una ingestión  continuada de productos lácteos sino más bien a otros alimentos más ricos en proteínas e hidratos de carbono. Pero lo grave no es la gracia del ministro, que además anuncia cambios en la normativa sobre el etiquetado de este y otros productos derivados de la leche, lo grave es que haya miles de ciudadanos para quienes una parte de su sustento alimentario sean los yogures caducados que arrojan los supermercados a  los contenedores y a los que maldita la gracia que les hace que un miembro del gobierno, que les ha condenado a la indigencia alimentaria, base una parte de la política de su ministerio en afirmaciones personales como esa.
    Pero no queda ahí el altísimo sentido del humor con el que el ministro difunde la política de su departamento, hoy sin ir más lejos he tenido la oportunidad de leer otra ocurrencia del ministro referida en este caso a lo medioambiental y más concretamente al uso racional del agua. Hablaba el señor Arias Cañete de que desde que está en su actual cargo ha tomado conciencia de la necesidad de reducir el consumo de agua hasta el punto de que hace tiempo que ha decidido ducharse con agua fria como fórmula para conseguirlo, confirmando así el principio científico de que la función desarrolla el órgano, en este caso el cerebro. A buenas horas mangas verdes,  con lo de agua que se ahorraría dejando de cultivar arroz en sus propiedades gaditanas y la de insecticidas, tan nocivos para el medio ambiente, que dejarían de fumigarse para acabar con las plagas de mosquitos que esas aguas estancadas producen.
   Pero el dia de hoy ha contado con más aportaciones ilustres a la enciclopedia de las frases para la historia, el Ministro Morenés en su visita de ayer a Rota afirmaba que el no puede comprar barcos por ahora, de esos que supondrían carga de trabajo para los maltrechos astilleros de Navantia en la Bahía de Cádiz, pero que está trabajando para ayudar a venderlos, esperemos que en esa noble y necesaria tarea no le vaya a echar una mano el ministro de Exteriores con su verbo fácil tan admirado en Venezuela, el mayor cliente para nuestros barcos.
    No quiero extenderme más, de ahí que deje para mejor ocasión la genialidad del portavoz de la Comisión Episcopal, Martin Camino, sobre la ley de trasparencia y el carácter precursor de la Iglesia en su práctica.

1 comentario:

  1. Paco que te pareció la rueda de prensa del pp de ayer

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