jueves, 28 de febrero de 2013

El día que Toni cantó y Teofila lloró

  La semana política se presumía interesante, se celebraba la votacion de las propuestas de resolución del pasado Debate de la Nación y eso podía poner de manifiesto la veracidad de lo afirmado por el presidente Rajoy, con la solemnidad que caracteriza sus comparecencias parlamentarias, sobre su voluntad de acuerdo en relación con los grandes temas de la política nacional que no son otros que la búsqueda de soluciones a la difícil situación que viven millones de españoles. Pero mira por donde la posición del grupo parlamentario popular no fue más que otra dosis en vena de "más de lo mismo", aquí mando yo y se aprueba lo que yo diga, así que nuestro gozo, el de toda la oposición, en un pozo, ese pozo en el que el gobierno de Mariano Rajoy está sumiendo a este pais en nombre de no se sabe que sacrosanta cruzada contra la ciudadanía y al grito unánime y cansino de "contra la herencia recibida"que empieza a sonar ya a letanía de charlatán de feria que intenta vendernos sus productos milagrosos a la desesperada.
    Pero quien podía imaginar que otros acontecimientos menores, entre los que no incluyo la dimisión del Papa por respeto a mi madre que está muy afectada por el futuro del Santo Padre y la pensión que le pueda quedar, iban a distraer nuestra atención hasta el punto de convertirse en carne de informativos y núcleo argumental de los pocos programas televisivos con los que aún podemos llegar a la conclusión de que hay vida después del día a día y sus sufrimientos. Y entre todos los días de esta semana uno en especial, el lunes veinticinco que puede llegar a batir en los rankings de audiencia al martes veintiséis con la votación de "mis hermanos separados" del PSC y a este jueves veintiocho en el que el Papa ha tirado la toalla harto ya de tanta ducha fría vaticana y en mi tierra celebramos la conquista de nuestra autonomía, esa que se ha convertido para Montoro en oscuro objeto de deseo hasta el punto que no hay día en que no le pegue un mordisco aun a riesgo de sufrir una grave intoxicación progresista.
   Y es que ese lunes fue el día en el que Toni cantó y Teofila lloró, suponiendo esto último una gran novedad en su repertorio discursivo donde hasta ahora el lugar central lo ocupaban los gritos, amenazas e insultos a la oposición. Lo de Toni no es ninguna novedad, al parecer ya había cantado en ocasiones en los escenarios antes de que decidiera beber de ese coctel mortífero de ficción teatral y política espectáculo, pero esta semana se ha superado a si mismo en un doble salto mortal con tirabuzón sobre una piscina en la que no quedaba ni gota de agua,
al parecer se la habían bebido toda esos personajes con los que se había reunido para construir el mayor alegato antifeminista que se recuerda en la actual democracia, el mas despiadado ataque a la razón y el mayor ultraje a las víctimas de la violencia de género en este pais. Lo de Toni fue la "cantada del siglo" que ni Zubizarreta en sus mejores ocasiones, aunque repasando sus intervenciones parlamentarias y analizándolas en profundidad estoy convencido de que puede llegar a convertirse en un serio candidato a los Grammy latinos.
    Y del llanto de Teofila que decir, he visto cuatro veces el video de su alegato que es la única palabra que encuentro que pudiera acercarse a una definición de su intervención. Cuando en el previo de su gimoteo le he oído decir que el "dinero y el amor no se pueden ocultar" he estado a un paso de ser yo mismo el que prorrumpiera en sollozos, qué grandeza argumental !!! Qué capacidad para conmover al auditorio!!! Que gran verdad que diría Bárcenas sobre lo primero y la princesa Corinna sobre lo segundo!!! Que desnudez de espíritu, transparencia que diría Rajoy, ante perversa insistencia de la oposición en vincularla con contabilidades apócrifas!!! Sinceramente sus lagrimas llegaron a conmover mi animo durante segundos, los que transcurrieron hasta que superando la barrera del sonido sus gritos se apoderaron del salón de plenos, sus amenazas se clavaron como flechas envenenadas traspasando la dureza del corazón de los temerarios portavoces de la oposición. Un pensamiento fugaz se había apoderado durante un minuto de mi mente, esta no es mi Teofila que me la han cambiado, pero rápidamente comprendí la gran verdad de que el tiempo, a veces en su más mínima expresión, es el asesino de nuestras creencias y pensamientos.
    Hubiera sido un día completo si el Presidente Federal de mi partido se hubiese anticipado proféticamente a la votación parlamentaria del día siguiente y hubiera dicho entonces lo que ha dicho hoy: "si  todo el PSC hubiese actuado como Chacón, esto no habría pasado". Toma del frasco Carrasco....

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