jueves, 29 de noviembre de 2012

Los cipreses creen en dios y yo en la bondad de la condición humana

  Que mejor manera de celebrar que este Blog se hace centenario en entradas, aunque parezca mentira esta que comienzo a escribir es la numero cien, que celebrando el fin de un conflicto, el imperio del consenso y el armisticio entre las dos partes enfrentadas en lo que Ignacio Martínez llamaba recientemente "el culebrón herzegovino", haciendo referencia a aquella frase desafortunada que el nuevo secretario regional del partido por aquellos tiempos, y todavía, pronunciara en su primera visita a la ciudad de Cádiz y que dejó entre sorprendida y estupefacta a la mayor parte de la concurrencia salvo a quienes ya tenían las claves del "plan balcánico" que se había diseñado por unos pocos.

  Dice el refrán que no hay mal que cien años dure ni cuerpo que lo resista y a tenor de lo visto en las últimas cuarenta y ocho horas ha sido ha debido ser. Parece que hay un principio de acuerdo por el que la decisión de la ejecutiva provincial pasa del deseo a la realidad invirtiendo los principios poéticos que magistralmente marcara Lus Cernuda, y como no corren buenos tiempos para determinda poesía, sobre todo para la épica y mucho menos para la heroica,  dejemoslo en este retorno al bucolismo que marca ya el camino al "carpe diem" siempre tan cargado de urgencias como de pragmatismo
 Por razones de mi trabajo parlamentario en Madrid, todo este esfuerzo final cargado del dramatismo y la intensidad de una final de Copa Davis me ha resultado desconocido al mismo tiempo que sorprendente, pero como otro refrán popular cuenta: "bien está lo que mal acaba", porque lo que importa es esto último, que acabe,  y a quien dios se la de san Pedro se la bendiga. Estoy convencido de que todo terremoto tiene sus réplicas y este no iba a ser una excepción así que estoy plenamente convencido que quedan bastantes titulares por escribir y frases lapidarias por escuchar antes de que las voces del futuro terminen apagando los ecos del pasado que tan magistralmente definiera días pasados en Cádiz nuestro respetado Vicesesecretario Regional, el compañero Jiménez, que ya me gustaría me hiciera las criticas de este blog con el mismo espíritu critico que las conferencias de la compañera Díaz.
    Pero quería yo dedicar esta entrada centenaria  a tres compañeros, que me perdonen las compañeras por la falta de paridad nada intencionada, que en el día de ayer desde la fría lejanía madrileña calentaron mi corazón gaditano por muy distintas razones. Y aunque no cumpla mi recuerdo de hoy el principio de la paridad si que cumple ese otro tan pregonado en los últimos tiempos de la intergeneracionalidad, o lo que es lo mismo el "totum revolutum" de las edades, es decir, mezclar la edad del hierro con la del bronce, el neolítico con el paleolítico y las churras con las merinas. Vaya por delante mi reconocimiento al portavoz "efímero" como el mismo se definiera al que muchos han querido condenar bajo el pretexto de que "el que a hierro mata a hierro muere" para simplemente reconfortar sus malas conciencias con el viejo método de matar al mensajero haciéndonos dirigir nuestra mirada no a la luna sino al dedo que la señala. Este Román de segunda generación ha ido adquiriendo para mi en los últimos meses perfiles que le acercan a aquel Belmonte al que tanto me gusta definir contestando a quienes le sugerían que sólo le faltaba morir en el ruedo con aquello de "se hará lo que se pueda". Hay quienes han calificado su penúltima faena de tremendista, pero el tremendismo no tiene porque ser necesariamente histriónico, hay un tremendismo que me gusta , en el que en ocasiones yo también caigo, a medio camino entre la tragedia griega y el toreo de José Tomás, capaz de conmover al tiempo que subvertir los estados de animo más conformistas. No ha querido ser en ningún momento el protagonista de "Salvar al soldado Chefi", y eso en los tiempos que corren es de agradecer aunque en otros no demasiado lejanos no fueses capaz de entender que "El cielo puede esperar".
   Pedir disculpas a los otros dos compañeros a los que debo algunas palabras por su valiente actitutud de ayer en la prensa provincial, el joven alcalde sanroqueño al que un ex-delegado municipal de chichinavo le va a llevar a una moción de confíanza tras tumbarle la oposición los presupuestos para el 2013, y mi viejo y veterano compañero Felipe Márquez al que nunca podré agradecer bastante el cariño, afecto y lealtad que me profesó mientras yo era el garante de su situación institucional y política.
  Lo que me ha quedado mas claro de todo esto es que la expresión aquella con la que se designaba la brevedad de algo, de  alguien,en definitiva de cualquier cosa, y  que decía : va a durar menos que una pirureta en la puerta de un colegio, pronto va a ser sustituida por esta otra de : va a durar menos que un portavoz socialista en la Diputación de Cádiz, y es que vamos tres en dieciocho meses.....

1 comentario:

  1. No si al final, voy a tener yo la razón, y tendremos que montar la Izquierda Republicana Benalupense. Con esos amigos, para que quieres enemigos Paco.

    PD.: No lo publiques que me expedientan, ja ja ja

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