miércoles, 10 de octubre de 2012

De Garcia Marquez a Hugo Chavez: que veinte años no es nada

Acabo de regresar de Venezuela donde invitado por el Consejo Nacional Electoral he participado en una delegación de acompañamiento electoral internacional que tenía como objeto estar presente en en el proceso electoral que culminaba el pasado domingo 7 de Octubre. Tuve la oprtunidad en la primera semana del pasado mes de agosto de participar en unas intensas jornadas de conocimiento y verificación del sistema de votación electrónica que se iba a utilizar en estas presidenciales que habían despertado el interés de la comunidad internacional y muy especialmente de la iberoamericana de la que España forma parte desde tiempo inmemorial. Me había llevado a esta doble tarea mi condición de portavoz de Iberoamérica del grupo parlamentario socialista y en verdad tengo que reconocer que ha resultado una experiencia personal y política extraordinaria por cuanto el 7 de octubre era , independientemente del resultado que se pudiera producir en las urnas, una oportunidad histórica para conocer "en vivo y en directo" una realidad que con frecuencia cometemos el error de considerar lejana pero que muy al contrario forma parte e incide en la política internacional y también nacional de nuestro pais, considerarlo de otra manera dejaría sin sentido todo un conjunto de eventos que en este año del Bicentenario de la Pepa están teniendo lugar en la ciudad de Cádiz , capital de la provincia por la que soy diputado, y que en este mismo mes de octubre va a acoger el Foro Parlamentario Iberoamericano y en Noviembre pondrá el broche de oro con la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de Iberoamérica.

   Convenía a las instituciones venezolanas en su conjunto, en aras a desterrar el "fantasma del fraude", que  en tantas ocasiones han implorado grupos minoritarios situados en la periferia del sistema democrático, mostrar al mundo la credibilidad de su sistema electoral, desde mi humilde opinión uno de los mas avanzados tecnológicamente que he podido conocer, y desterrar los miedos sobre la naturaleza secreta del voto emitido por ciudadanos y ciudadanas. De ahí que las jornada de agosto fuesen importantes no sólo porque nos permitiera un conocimiento exhaustivo del sistema sino porque en el encuentro con los comandos de campaña de los dos candidatos, ambos, incluido el de la opositora MUD estuvieron de acuerdo sobre las garantías democráticas tanto en relación con imposibilitar el fraude electoral como en garantizar el secreto del voto.
    Pero con ser importante las conclusiones de esa primera misión del pasado verano lo realmente importante, lo que me animaba a dar continuidad a mi trabajo como acompañante electoral, no era sino el poder sumergirme de lleno en el "día D", estar presente mientras los venezolanos y venezolanas acudían a las urnas, mientras decidían su apoyo a uno u otro candidato, en definitiva mientras depositaban su voto que también en Venezuela es sólo eso, un voto, por mucho que en la jornada preelectoral pudiéramos leer en un prestigioso medio de comunicación español que la decisión era "más que un voto", con mil perdones tengo que decir que los resultados demuestran a las claras que no era así.
   Cuando a primera hora de la mañana visitaba los colegios electorales de los barrios populares de Antímano y Caricuao en la ciudad de Caracas, y pude observar colas casi kilométricas en las afueras de los propios recintos y bajo un calor sofocante, vinieron a mi mente europea algunas de las palabras que pronunciara Gabriel García Marque en su discurso de aceptación del premio Nobel de Literatura veinte años atrás. Decía entre otras cosas el escritor colombiano lo siguiente: "...poetas y mendigos, músicos y profetas, guerreros y malandrines, todas las criaturas de aquella realidad desaforada hemos tenido que pedirle muy poco a la imaginación, porque el desafío mayor para nosotros ha sido la insuficiencia de los recursos convencionales para hacer creíble nuestra vida. Este es amigos el nudo de nuestra soledad...."
    Quizas fue en ese momento cuando comprendí  la inutilidad de querer contemplar ese complejo universo político emergente en buen numero de países latinoamericanos al que algunos han llamado " los peligros del socialismo del siglo XXI" cuando probablemente no es más que un intento de acabar con lo que García Marquez llamaba " la insuficiencia de los recursos convencionales para hacer creíble nuestra vida" y de esa manera desatar de una vez por todas " el nudo de nuestra soledad".
   Quiero poner ahora un punto y seguido a estas reflexiones sobre el proceso electoral que tuve la oportunidad de vivir en primera persona y que ha enriquecido de manera importante mi experiencia política y vital. Terminar con otra cita clarificadora del Premio Nobel colombiano: "... Pues si estas dificultades nos entorpecen a nosotros, que somos de su esencia, no es difícil entender que los talentos racionales de este lado del mundo, extasiados en la contemplación de sus propias culturas, se hayan quedado sin un método válido para interpretarnos. Es comprensible que insistan en medirnos con la misma vara con que se miden a si mismos, sin recordar que los estragos de la vida no son iguales para todos, y que la búsqueda de la identidad propia es tan ardua y sangrienta para nosotros como lo fue para ellos. la interpretacion de nuestra realidad con esquemas ajenos sólo contribuye a hacernos cada vez más desconocidos, cada vez menos libres, cada vez más solitarios...."

No hay comentarios:

Publicar un comentario