jueves, 6 de septiembre de 2012

La Asamblea de Chiclana y la Ley de Murphy

  Cuando la mañana del sábado catorce de julio terminaba, tomé conciencia de que mi tiempo al frente de la dirección provincial del PSOE en la provincia de Cádiz había terminado, se aprobaba mi gestión y la de la dirección provincial saliente, y tomaba forma definitiva esa sensación de alivio que venia presintiendo en los días previos. Hubo quien incluso me reprochara mis declaraciones previas en las que así lo manifestaba, probablemente gente que nunca tuvo que pasar por lo que yo he pasado en estos doce últimos años, gente  que nunca ha vivido dos años de su vida en caza y captura permanente,  como si del protagonista de  "El fugitivo" se tratara, tal como los he tenido que vivir yo. Puse punto final a una parte de mi vida que tuvo momentos increíblemente maravillosos y algunos otros, los mas recientes, increíblemente insufribles. Pero me marchaba con la satisfacción del deber cumplido incluso en lo que se había convertido en el leiv-motiv de mis más furibundos detractores dentro de la organización, mis discrepancias con la dirección regional del partido surgida del congreso extraordinario de marzo del año 2010. Si algo me ha caracterizado en la vida ha sido un cierto grado de insumisión ante lo que he considerado injusto, he podido llevar o no razón, pero siempre actué conforme a lo que ella me dictaba.

   Y la razón de este preámbulo para muchos a todas luces innecesario por lo reciente de los acontecimientos, no es otra que intentar dejar clara mi situación actual para que nadie pueda interpretar equivocadamente lo que escribo o lo que digo, en estos momentos soy militante "total" de mi partido, hago mi trabajo institucional como diputado en el Congreso y teniente de alcaldesa de mi Ayuntamiento sin regatear ningún esfuerzo, pero no tengo responsabilidades de dirección y por lo tanto observo la realidad orgánica desde una atalaya privilegiada, la de haber sido y ahora no ser, y todo ello sin renunciar a mis responsabilidades entre las que se encuentra tener opinión propia y manifestarla, cuestión esta que he cuidado mucho hasta el punto de que nadie escuchó de mi palabra
alguna en este sentido en los últimos dos meses aunque oportunidades no faltaron, pero nunca me 
gustaron los "zombies" ni las "bíblicas resurrecciones al tercer día", de ahí mi adhesión a la "omertá" 
oficialista que no mi renuncia a mis principios y formas de entender el trabajo de mi organización 
política.
     Pero esta mañana, mi amigo Pepe, con el que no hablaba desde hace algún tiempo, más que
nada para evitar tener que darle explicaciones fatigosas sobre lo que el llama "mi retirada a la vida
contemplativa" con esa cariñosa voluntad de reproche que le caracteriza, me ha llamado con ese tono
entre exaltado y cabreado que se apodera de él cuando huele a sangre propia. Como siempre su
particular concepto de la economia de escala conversaciónal le ha hecho prescindir de los saludos de
rigor y se ha lanzado directamente sobre mi conciencia : ¿Pero cómo habéis dejado a Murphy
organizar la Asamblea de Chiclana?, pregunta esta que me dejó seriamente preocupado al tiempo que sorprendido porque Pepe estaba obviando, consciente o inconscientemente, la realidad actual, la
existencia de una nueva dirección provincial de la que yo no formo parte y el hecho, bastante
relevante en su momento,  de que los delegados de esa Agrupación, todos y todas, habían apoyado la
opción que unos llamaban "griñanista" y otros "renovadores" y que había ganado el ultimo Congreso
Provincial. Mis intentos por explicarle todas esas cuestiones resultaron vanos, mi desconocimiento de lo que en estos días había ocurrido, debido a mi trabajo en el Congreso en el día de ayer, fue
inmediatamente subsanado del modo que a él mejor le va, con pocas palabras y cargadas de dramatismo, " Paco, una guerra civil, lo de Chiclana es un bombazo, los de Chefi se han enfrentado a 
los de Chiqui que han perdido "a lo Cabaña", por la mínima y en el descuento, y para colmo los de 
Chefi piden hoy la dimisión de Chiqui como presidente provincial porque dicen que no ha cumplido 
lo que había dicho la Secretaria General provincial que les había pedido paz y concordia, Paco, al 
primer tapón zurrap...". A partir de ese momento fui incapaz de seguir la argumentación de Pepe que se había instalado en el tono narrativo belicista que recorre lo más profundo de su ADN socialista. Y 
lo que  me hizo abstraerme de sus palabras no fue la gravedad de lo que me contaba sino la 
inoportunidad de esos "harakiris" orgánicos en la plaza pública, que yo creía acabados con mi marcha de la dirección provincial y por los que había sentido en algunos momentos un terrible "complejo de 
culpabilidad", en un momento en los que la sociedad necesita más que nunca de un partido realmente 
renovado y fuerte que sea capaz de frenar " la insoportable levedad del ser" que se ha apoderado de 
Rajoy y su forma de gobernar, esto ultimo, lo de Rajoy, pero también lo otro, lo de nuestros 
"harakiris", me parece estúpidamente terrible al tiempo que irresponsablemente suicida.


     En este momento, algunas horas después de la conversación con Pepe, una vez que he recuperado la informaciónn periodistica al respecto he decidido dos cosas, abandonar la lectura reiterada de Fray luis de León y su "Oda a la vida retirada" y devolverle a Harpo Marx su sombrero y su bocina.
 

1 comentario:

  1. Paco no te creas q esta agrupacion de chiclana sera la unica q saltan chispas....

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