martes, 18 de septiembre de 2012

A enemigo que huye, puente de plata, Antonio Sanz dixit

 Eso ha debido pensar Antonio Sanz a tenor de lo manifestado en su entrevista de ayer domingo en Diario de Cádiz cuando se le preguntaba por nuestros enfrentamientos dialécticos del pasado cuando ambos ostentábamos la máxima representación de nuestros partidos en la provincia, aunque pensando en él también podía haber pasado por su mente aquello de "a quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga". Nunca se me había podido ocurrir que yo podía ser  "motivante" para un adversario político y mucho menos que me hubiera convertido en un chef de la política. Me van a permitir que reproduzca literalmente esas breves líneas de la entrevista en las que se refiere a mi, sobre todo para evitar malas interpretaciones. Dice el hombre: " y reconozco que motivaba tener enfrente a Cabaña porque sabia ponerle la sal y la pimienta a la vida política. Todo lo decía con mucho sentido del humor aunque también era muy agresivo, pero mostraba esa agresividad con un arte muy grande".
   A punto estuve de llamarle cuando lo leí con dos lagrimones de emoción para mostrarle mi enorme agradecimiento por sus palabras si no llega a ser porque de pronto reparé en el tono elegíaco que se desprendía de la utilización permanente del pretérito imperfecto en toda la referencia que hacía mi persona, era como si me hubiera muerto, como si ya no estuviera en este valle de lagrimas, mientras que por el contrario se refería a Pizarro utilizando el presente de indicativo, momento en el que me dije como en el último disco de los Chichos: hasta aquí hemos llegado, se agradecen las palabras amables pero utiliza el presente Antonio que esto no ha hecho nada mas que empezar. Llegue a pensar que me confundía con Pepe Loaiza, su predecesor en el cargo, a quien se referia en el párrafo siguiente.
   Pero la verdad es que algunas de sus palabras tuvieron en mi mente un efecto evocador y abrieron esa especie de baúl de los recuerdos mental que todos llevamos dentro. La clave estuvo en la palabra "agresividad", fue leerla y venir a mi mente aquel brevísimo dialogo que mantuvimos hace tiempo, mucho tiempo, a través del mismo periódico que publicaba ayer su entrevista. Recuerdo un grandísimo titular de una rueda de prensa  suya en la que intentaba defender a Teofila Martínez de ciertos ataques políticos que yo le había dirigido pocos días antes, y venia a decir algo así como: "González Cabaña es el doberman político del PSOE", a lo que yo respondí al día siguiente por la misma vía con el siguiente titular: " prefiero ser el doberman del PSOE que no el caniche de Teofila". Fue ese breve intercambio de declaraciones donde se cimentó lo que sería una creciente carrera de "amores y odios políticos" que dura hasta hoy aunque Antonio haya querido ponerle fin con ese epitafio amable en pretérito imperfecto. Sólo una cosa querido Antonio, gracias, pero recordarte esa frase del Tenorio que tanto me gusta: " los muertos que vos matáis gozan de buena salud". Tan difícil era tratarme en presente como a Pizarro......

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