sábado, 25 de agosto de 2012

Las tres primas de riesgo

  Desde hace bastante tiempo los españoles nos hemos acostumbrados a convivir con la prima de riesgo que ha pasado de ser una autentica desconocida a convertirse en el pan nuestro de cada día. Sus subidas, sus bajadas, sus efectos sobre nuestra vida cotidiana se han convertido en la preocupación diaria de nuestras conversaciones. La prima de riesgo financiera se ha instalado en nuestras vidas de la mano de la crísis  económica y ha desplazado otros afanes y preocupaciones del pasado, parece que nuestras vidas dependieran de su biorritmos eufórico-depresivos, por cierto más eufóricos que depresivos por mucho que se pensara que la llegada al gobierno del Partido Popular provocaría un efecto sedante sobre ella, más bien todo lo contrario, da la impresión que Montoro y sus medidas le ponen y mantienen su animo bien alto hasta el punto que sólo las vacaciones veraniegas del ministro y su consiguiente cese de hostilidades reformistas la han calmado durante un par de semanas.
   Pero con ser preocupante esa prima de riesgo financiera hay otra que me está preocupando mucho más en lo que llevamos de  mes de agosto, la prima de riesgo mental, que está subiendo de manera incontrolable en nuestro pais y a las pruebas me remito. En unos momentos en los que la sociedad española está viviendo una de las situaciones sociales más difíciles de la historia democrática hay un gobierno que decide tensionar hasta el último segundo a un colectivo importante de ciudadanos y ciudadanas de este pais para los que la ayuda de los cuatrocientos euros se ha convertido en la ultima red de seguridad para evitar su definitiva exclusión social.  La ministra "milagrosa", la señora Bañez, sostuvo hasta el ultimo minuto el suspense sobre la prórroga de la medida y sólo la reacción política y social les obligó a llevarla a cabo, pero eso sí, tras un largo proceso de descalificación de sus perceptores por miembros del gobierno y de la acorazada mediática que lo respalda. Y como no cambiando las reglas del juego de tal manera que han conseguido volver locos a los afectados por la medida que a día de hoy y después de publicada en el Boletín Oficial del Estado van a a tener que hacer un curso para saber si reúnen los requisitos para dicha prestación. La primera impresión es que uno de los daños colaterales menos dolorosos que había traído consigo la crisis, el reagrupamiento familiar "forzoso", con la vuelta de muchos hijos a las casas de sus padres a la búsqueda de un mínimo nivel de subsistencia y sacrificando pasados deseos de independencia y emancipación, se convierte en un obstáculo,  en muchos casos insalvable, para la obtención de la ayuda, el certificado de empadronamiento se convierte en el enemigo público numero uno de muchos jóvenes de este pais para tener esa renta mínima de subsistencia. Y en una subida más de esa prima de riego mental les obligan a certificar su indigencia en la búsqueda de un empleo, pais de locos que diría Forges.

    Pero la prima de riesgo mental no sólo sube en el ámbito gubernamental o en el de los afectados por sus decisiones, parados, pensionistas o funcionarios, ya contaba hace algunos días en este mismo blog los estragos que sobre dicha prima está provocando el llamado "Síndrome de Marinaleda" y uno de sus efectos más visibles, el deseo de ocupar, da igual lo que se ocupe, un supermercado, una finca, un palacio con sus piscina o un plato de televisión privada habitualmente poblado por gente del mundo de la farándula. Lo importante es ocupar sobre todo las portadas, da igual que se trate de un informativo de televisión nacional o internacional, la portada de un periódico o la hoja parroquial. Para colmo el Síndrome se está extendiendo fuera de las fronteras andaluzas, ayer se produjeron nuevos brotes en Extremadura aunque parece que por ahora sólo afecta a dirigentes de Izquierda Unida a los que la derecha les fascina porque con ella viven mejor. Pero sobre este fenómeno veraniego me gustaría escribir en los próximos días porque el espectáculo continua.
   Por si a alguien le queda dudas de como esta subiendo la prima de riesgo mental quiero recordar el anuncio del ingreso en política de Mario Conde y la restauración del Ecce Homo de Borja felizmente restaurado por una anciana que ha convertido a su pueblo en epicentro del arte pictórico de vanguardia a nivel mundial.
   Con todo,  a estas alturas de la película de la crisis, mi mayor preocupación como ciudadano y político no es la prima de riesgo financiera, ni tampoco la mental, lo que es realmente preocupante es la prima de riesgo "social", en cuya bajada debiéramos estar todos implicados sin ningún tipo de reparo o pretexto.

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