sábado, 12 de mayo de 2012

Hamilton se pasa de caballos y pierde la pole position

   Es verdad que el mundo de los caballos anda revuelto y ocupando primeras paginas en los medios de comunicación. Si ayer hablábamos de los animales, hoy toca hablar de los caballos de potencia de los bólidos de la Formula 1, concretamente de la mala pasada que le han jugado a Lewis Hamilton los de su McLaren en la sesión clasificatoria para la carrera de mañana, el Gran Premio de España, que se celebrará  en Motmelo si Esquerra Republicana no se opone dado el nombre de la prueba.

    Se celebraba la ultima prueba de calificación, la llamada Q3, a la que sólo acceden los pilotos mejor clasificados en la Q2. La sesión estaba muy disputada y emocionante, por fin parece que Fernando Alonso empieza a tener un coche competitivo, y el venezolano Pastor Maldonado estaba haciendo muy buenos tiempos convirtiéndose en la sorpresa de la jornada. Pero en eso apareció Hamilton mejorando los tiempos en cada sector, venia de ganador, nadie dudaba que obtendría el mejor tiempo y ocuparía la primera posición en la parrilla de salida, lo que los entendidos llaman la pole, como si todos supiéramos lo que quiere decir. Pero no es mi intención criticar el uso de la lengua por parte de los encargados de retransmitir estos eventos deportivos, en su mayoría adictos a esa extraña mezcla de castellano e inglés que los libros de estilo de cada medio deberían estudiar.
    Y cual no sería la sorpresa de todos cuando vemos el coche de Hamilton parado en medio de la pista, saltaron todas las alarmas en su equipo y en los locutores que retransmitían la prueba, empezaron las elucubraciones sobre la posible causa de la parada, sobre las consecuencias que podía acarrearle si la incidencia era debida a la falta de combustible porque eso supondría una penalización que le haría perder su primera plaza y le relegaría al ultimo puesto de la parrilla. Mientras todo eso se aclaraba el piloto llegaba a la tribuna sonriente y feliz, creyéndose ganador de la calificación, pero para nadie, ni telespectadores ni periodistas,  pasó desapercibido un detalle, el momento en el que el jefe de comunicación de la escudería le llamó desde la valla que delimita la zona de control y le comentó algo al oído, las instrucciones sobre lo que debía decir en la rueda de prensa posterior. En esa rueda de prensa el ganador habló de su gran alegria por el éxito obtenido y justificó la parada del coche por motivos mecánicos, justamente lo que le había trasladado su jefe de comunicación, buscando así evitar la penalización que le correspondía por haberse quedado sin gasolina.
    Fallo en los cálculos? No necesariamente. Habian intentado jugar con ventaja al cargar menos gasolina? Probablemente. Se había pasado el piloto de caballos buscando ganar a cualquier precio y eso habia roto los calculos del consumo ? Seguramente. Casi con total seguridad Hamilton se había obsesionado con la victoria, había pensado que tenía más combustible del que realmente tenía y eso había provocado el error fatal que los comisarios no tardaron en detectar, tan sencillo como que cuando comprobaron  el deposito de gasolina del McLaren estaba más seco que la mojaba que decimos por esta tierra de atunes. En ese momento recordé como este mismo piloto perdía un mundial saliendose en la ultima curva del Gran Premio de China y cuando tenía la meta a cincuenta metros, se pasó de frenada, no supo controlar la velocidad y acabó en la grava. El exceso de caballos le jugó hoy de nuevo una mala pasada, y es que lo tengo mas que visto, a los caballos, sean del tipo que sea, hay que saber controlarlos, esa es la clave del éxito. Nadie debiera dudar del carácter estrictamente deportivo de lo que aquí he contado ni tampoco de que todo es cierto.

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