miércoles, 16 de mayo de 2012

El rayo que no cesa ni para Hollande ni para mi

    Hoy es un día importante en mi vida, hoy he empezado a decir adiós a una parte importante de ella, diecisiete años como diputado provincial, hoy me siento liberado de esa pesada carga que tantos quieren echarse a cuestas, hoy he registrado en la Diputacion de Cádiz mi renuncia para que pueda hacerse efectiva en el pleno del próximo día veintiuno como había anunciado reiteradamente desde hace algún tiempo. A partir de hoy todos los Santos Tomás que lo deseen pueden pasarse por el Registro Provincial y meter su mano en la llaga para comprobar la veracidad de lo que aquí cuento. En algún momento de mi vida pude llegar a pensar que este seria un día triste, nostálgico, un día en el que la emoción nublaría mi mente, mi corazón latiría apesadumbrado, pues no, sinceramente no, fue como firmar el ultimo pago de una hipoteca vital, fue como decir adiós desde el ultimo vagón del tren del momento, fue como ceder el testigo en una carrera de relevos después de haber hecho mi parte del trabajo, fue como escapar del rayo que no cesa en la noche tormentosa de tu biografía política.

    Recordaba en ese momento algunos versos de ese tremendo soneto que escribiera Miguel Hernández en su libro de poemas "El rayo que no cesa": ....no cesará este rayo que me habita el corazón de exasperadas fieras y de fraguas coléricas y herreras donde el metal más fresco se marchita?....este rayo ni cesa ni se agota, de mi mismo tomó su procedencia y ejercita en mi mismo sus furores. Esta obstinada piedra de mi brota y sobre mi dirige la insistencia de sus lluviosos rayos destructores.....
    Pero no era de mi de quien quería escribir porque si de rayos destructores se tratara podría escribir de Hollande que seguro que nunca llegó a leer este poema de Hernández porque de haberlo hecho hubiera viajado a Berlín en tren de alta velocidad conociendo como se las gasta la señora Merkel a la hora de organizar tormentas con gran aparato eléctrico. Parece que el hombre no tuvo mucha suerte en su primer viaje como presidente del pais vecino, la próxima vez que decida entrevistarse con Merkel debería consultar previamente el Meteosat porque le ha costado mucho esfuerzo y mucho tiempo a los compañeros franceses conseguir lo que han conseguido como para que la historia acabe a las primeras de cambio como si de una película de catástrofe americana se tratara. Felizmente todo acabó bien para Hollande, si ha sido capaz de sobrevivir a los rayos destructores de sus compañeros de partido, a los rayos y centellas que le ha lanzado Sarkozy a lo largo de la precampaña y la campaña electoral, estoy convencido que a Hollande no hay rayo que lo pueda fulminar.
   Podría haber escrito también sobre la pregunta que ha dirigido la señora Rosa diez al presidente Rajoy en la sesión de control de esta mañana, de como por dejar tuerto al Partido Popular es capaz de dejar ciego al Partido Socialista. Un ejercicio de cinismo político cercano a entrar en el libro Guinness de los récords, a poco que se hubiera esforzado un poco más en profundizar en la herencia socialista estoy seguro que hoy mismo lo habría conseguido. Resulta difícil, a veces enormemente complicado, encontrar el hilo argumental de la actuación de la señora Díez en sus intervenciones parlamentarias, electoralmente juega a fuerza de interposición entre los dos grandes partidos, desde el punto de vista programático se sitúa en la ambigüedad calculada de amplio espectro y en sus acción política, afortunadamente reducida al ámbito parlamentario, bebe de las más caudalosas fuentes de la demagogia populista. Sorprendente amalgama de tan variados productos, sin lugar a dudas, la que ha conseguido la señora Díez en su encomiable labor por ocupar los dos laterales del centro derecha nacionalista y españolista.
   Podría escribir también como el debate de los grupos parlamentarios con el gobierno del señor Rajoy se parece cada vez más a jugar contra Nadal en tierra batida, devuelve todas las pelotas con su revés de derechas, se defiende a raquetazo limpio con la fuerza propia de una mayoría parlamentaria como la que disfruta ese Drean Team del tenis político. Pero los espectadores se están cansando de ese monopolio en el juego que les lleva a cometer pocos errores forzados pero cada vez más dobles faltas. Mañana podemos tener lo que Madina ha llamado,de forma muy acertada,"un jueves negro", el gobierno y su mayoría parlamentaria dispondrán de nuevo de cuatro bolas de partido para rematar la eliminatoria contra el estado del bienestar, y se irán de la cancha contentos y felices, seguros de haber jugado su mejor tenis.

1 comentario:

  1. Pese a quien le pese, tu no habrías formado parte de un equipo de relevos normal, porque para soportar el peso del testigo que has soportado hay que ser corredor de fondo, de media distancia y de velocidad. Eso, Paco, amigo, sólo está al alcance de muy pocos.

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