domingo, 1 de abril de 2012

¿Porqué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?

A la derecha española siempre le gustó idealizar la acción de gobierno, no hay más que recordar aquel eslogan engañoso de los tiempos triunfales del señor Aznar, aquello de "España va bien", tan bien que sólo hay que ver adonde hemos llegado, sin lugar a dudas aquellos polvos trajeron estos lodos en los que hoy nos hundimos irremisiblemente. Siempre fueron gente de buen gusto a la hora de escoger las palabras, daba igual lo que realmente se quisiera decir, lo importante era decirlo de manera que pareciera algo distinto, algo más bello aunque fuese muy duro. Decidieron llamarse a si mismo "europeistas convencidos" cuando realmente no eran y siguen siendo mas que subordinados políticos del tandém dirigente de la Unión europea, pidieron "confianza" cuando en realidad pedían carta blanca o barra libre depende de cual fuese la materia de la que se tratara, son unos maestros de la metáfora, catedráticos del sentido figurado, doctores de la fábula.

   Y vuelven a las andadas, los presupuestos generales del Estado pueden consagrarlos en el Olimpo del artificio lingüístico y para muestra un botón, el de su medida estrella, el que ha ensombrecido la grandeza de los brutales recortes, el que ha conseguido que el "atentado social" que suponen estas cuentas del Gobierno haya quedado impunemente en segundo plano, desde luego hay que reconocer su gran habilidad para enmascarar la dureza de sus pretensiones, para desviar la mirada de los ciudadanos hacia el dedo que señala a la luna y no hacia la propia luna. Si fuésemos capaces de hacer un estudio estadístico de las reacciones provocadas por el anuncio de Presupuestos generales estoy convencido que la medida más comentada por políticos, ciudadanos y medios de comunicación no es otra que el llamado "proceso de regularización de activos oscuros", que traducido al común de los mortales resulta "amnistía fiscal" para los defraudadores.
    Por cierto, podrían haber llamado a las cosas por su nombre,que tampoco nos íbamos a asustar! Y a los activos oscuros llamarle dinero negro que sólo supone un pequeño paso en la escala cromática. Pero nunca entenderé ese gusto por la metáfora de esta derecha económica, porqué lo llaman amor cuando quieren decir sexo? La verdad es que provoca extrañeza esa permanente huida de la realidad de la que se nutre la política de comunicación del gobierno del PP y no sólo en el campo de las medidas económicas,porque si nos centramos en la reforma laboral siguen llamando amor a la flexibilización del mercado laboral cuando en realidad es pura jodienda a la clase trabajadora, y así podríamos continuar un buen rato, la conclusión siempre seríá la misma, la elípsis conceptual como método para la confusión, para enmascarar el puño de hierro del gobierno que golpea la mandíbula de cristal de la sociedad española contemporánea. En este sentido miedo me da oír a Montoro hablar de que "hay zonas de tributación fiscal que admiten algunas modificaciones".

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