domingo, 4 de marzo de 2012

!!!! Vivan las "caenas" !!!!

Decíamos ayer que mi petición, que el gobierno contemple en los presupuestos del 5,8 de déficit la cuantía necesaria para finalizar el puente sobre la Bahía en el presente año como estaba previsto, no había sentado nada bien en las filas populares y sobre todo en los jefes de esas filas, en otro tiempo recias y marciales, Teofila Martínez y Antonio Sanz. De la primera ya hablé en mi entrada del día de ayer, del segundo hablamos hoy.
 
  Reaccionaba el siempre previsible señor Sanz afirmando que no tardaría yo mucho en encadenarme a lo más alto de la obra del famoso puente para reclamar su finalización como ellos han venido haciendo cada día de cada mes de los últimos ocho años. Hasta aquí nada extraño, Sanz reivindica para ellos en exclusiva la posibilidad de encadenarse, cuestión esta que ni me interesa ni me preocupa, allá cada uno con su amor por las cadenas, yo en ese punto comparto lo que me decía un buen amigo estos días comentando la noticia, uno se encadena para evitar que se haga algo, no para reclamar que  se haga, quizás ahí el señor Sanz no haya estado muy fino ó le haya traicionado el subconsciente al igual que con las Aletas.
  Pero al hilo de puentes y cadenas, han surgido en mi mente algunas reflexiones sobre dichos elementos, me refiero, quede claro, a los puentes y las cadenas. Con respecto a los primeros me sorprende como el señor Sanz cambia de pronto el puente del Alamillo por el puente de la Pepa como si de un cante de ida y vuelta tratara su trayectoria política. Hace años, muchos años, que el señor Sanz desarrolla su actividad política entre los dos puentes de Sevilla, el del Quinto Centenario y el antes mencionado del Alamillo, probablemente por aquello que cuenta la copla de que "Sevilla tiene un color especial", y a él , el análisis cromático siempre le ha interesado mucho, yo diría que a ello ha dedicado gran parte de su vida política, su mayor habilidad en este sentido consiste en poner verde a los socialistas sin sonrojarse y sin despeinarse.
  Pero para él, su puente, el de su tierra, por la que se presenta como cabeza de lista,no le preocupa tanto, total si para ir de Sevilla al Puerto de Santa María no hay que cruzar la bahía para qué tanta prisa que tiene Cabaña con el puentecito de marras, si para quince días de campaña que es lo que va a estar aquí, si hay que entrar en Cádiz, se entra por mar que es por donde llegaban casi siempre los invasores, y para eso con el catamarán de la Junta ya vale.
  El otro elemento utilizado por el señor Sanz, buscando la mayor ligazón posible entre la obra del puente y yo mismo, son las cadenas, un elemento de alto valor histórico en el transcurrir vital de la humanidad, en el mundo del cine, ahí está sin ir mas lejos aquella magnifica película de 1.946 del gran Alfred Hitchcock titulada "Encadenados", protagonizada por Cary Grant e Ingrid Bergman, donde el propio titulo pone en relación cadenas y política, porque como muy bien saben quienes la han visto, la trama se centra en espías que deben vigilar a un grupo de nazis que intentan reconstruir su movimiento en Brasil.
  Pero también las cadenas han marcado el mundo de la política española desde hace casi doscientos años y como consecuencia del hecho histórico fundamental, que en estos días nos aprestamos a conmemorar y que tuvo lugar en nuestra tierra, la elaboración y aprobación de la primera Constitución liberal, la de 1812, también llamada de la Pepa.
  Dos años más tarde, en 1814, con motivo de la vuelta de Fernando VII, los absolutistas prepararon en Madrid un recibimiento con el que hacer patente su desprecio hacia la Constitución de Cádiz y hacia el resto de la obra legislativa de aquellas Cortés que hoy ponemos en valor doscientos años más tarde. Desengancharon los caballos para que fuese gente del pueblo quien arrastrara la carroza real, y todo ello al grito de !muera la libertad, vivan las caenas!! en atención a lo que pedían los firmantes del Manifiesto de los Persas. Ya las cadenas establecían un extraño vinculo societario con las formas absolutistas y dictatoriales de entender la política y el concepto de libertad en ella.
  Bastantes años más tarde, en la España de finales de la dictadura y primeros años de la democracia, se establecía otra indeseada relación, la de las cadenas y el color azul de unas camisas, en esta ocasión "las caenas" no eran un grito contra la libertad como en 1814, en esta ocasión eran más bien un arma contra la libertad, contra la firme voluntad de que nunca mas la libertad fuese encadenada.
Bueno, lo que no me explico es como si yo de lo que quería hablar era del puente de la Pepa cómo he terminado hablando de esto, extrañas asociaciones mentales, inconscientes sin lugar a dudas, o quizás se deba a que doscientos años después haya que gritar de nuevo, pero esta vez, "mueran las caenas".

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