miércoles, 28 de diciembre de 2011

Y SI PRORROGAMOS EL 2011, TOTAL, PEOR IMPOSIBLE. DEPENDE, QUE DIRIA RAJOY

  La idea me vino a la mente esta mañana mientras hablaba con un compañero sobre las campanadas de fin de año que la televisión autonómica piensa retransmitir desde Cádiz para dar comienzo como merece la ocasión al doscientos cumpleaños de la Pepa. La cosa es bien sencilla porque el contexto ayuda, si Rajoy va a prorrogar los presupuestos del 2011, si el ministro de Economía nos acaba de decir que el 2012 va a ser peor que el año que vivimos peligrosamente que no es otro que este al que le quedan dos telediarios, si el nuevo puente sobre la Bahía de Cádiz no va a estar a tiempo, si la Alta velocidad necesita de algunos meses más para ser realidad en nuestra provincia, todo tendría solución si prorrogamos el presente año hasta que las condiciones meteorológicas de nuestra economía, la nuestra  de cada uno y la del Reino de España, sean más favorables y podamos afrontar un nuevo año sin los negros presagios de una tormenta perfecta en lo individual y en lo colectivo.

  Si se tomase la decisión de la prórroga anual, en base al conocido refrán de más vale lo malo conocido que lo peor por conocer, el Gobierno de España estaría dando muestras de su altura de miras. Además sería bueno que tuviera carácter retroactivo, al menos con anterioridad al 20N, así Rajoy seguiría sin ser culpable del desempleo, de la crísis, de los recortes, de la congelación del sueldo de los funcionarios y de la ola de frio polar que va a afectar al salario mínimo interprofesional, porque lo que nos espera es una glaciación en toda regla. La retroactividad también afectaría a la vida interna de nuestro partido que tampoco conviene exponerlo a olas de frio que pudieran producirnos congelaciónes perjudiciales para la encomienda de gestión que nos han hecho los ciudadanos, no habría congreso a la vista ni manifiestos maniqueos en busca de firmantes, estoy convencido de que eso sería bueno, sencillamente bueno, porque como decía Ignacio de Loyola, no hay que hacer mudanzas en tiempo de destemplanzas porque la renuncia de la voluntad propia vale más que resucitar a los muertos.
   Nos ahorrariamos el popurrí de flashbacks al que los medios de comunicación nos someten en los dias finales del año contandonos, como si fuese noticia, lo que todos hemos vividos a lo largo del año y por lo tanto no necesitamos recordar porque rechazamos de plano los ejercicios mentales sadomasoquistas, bastante tenemos con haberlos vivido ya. La economía familiar, sobre todo la de las familias numerosas, también se vería beneficiada por el ahorro en regalos de cumpleaños, cenas de Nochevieja y regalos de Reyes, un gran respiro para las mermadas cuentas corrientes de los titulares de la deuda privada española. Es verdad que tendría su repercusión sobre el consumo pero ya buscaria el ministerio de Economía soluciones alternativas para el pequeño comercio y las grandes superficies, total si el año 2012 va a ser peor, virgencita, virgencita, que me quede como estoy.
   Nos ahorrariamos el dolor que nos ha provocado la noticia del fallecimiento de la mona Chita que, fijate si son listos los monos, ha durado más que todos los Tarzanes a los que acompañó en las pantallas del mundo entero. Aunque sólo fuera por esto último merecería la pena prorrogar el 2011, porque vamos a ver cuando encontramos otra mona como Chita. Y puestos a mirar por lo de nuestra tierra, nuestra autoestima como gaditanos no tendría merma: hasta que no esté el segundo puente terminado y los Ave llegando a la Plaza de Sevilla seguimos en el 2011 porque el Bicentenario, como el cielo, puede esperar y las campanadas de Nochevieja también.
   A algunos esta propuesta le puede parecer surrealista, a la prima de riesgo también porque no le conviene ya que se queda sin calendario para putearnos, pero es que con bastante frecuencia la ficción supera a la realidad y más vale tener un plan B por si eso ocurre. Por si no se acepta la propuesta Feliz Año Nuevo....

No hay comentarios:

Publicar un comentario