viernes, 23 de diciembre de 2011

GANE QUIEN GANE, YO SIEMPRE PIERDO, SI TE HE VISTO NO ME ACUERDO

  Con bastante frecuencia he oido que el refranero español es el mayor compendio de sabiduría popular, precisamente por esto último, porque viene del pueblo. Los refranes no son sino frases, expresiones de muy diversa indole, que han llegado a ser lo que son por su virtualidad para ser usados en circunstancias muy diversas y tiempos muy distintos, en bastantes ocasiones su origen se pierde en la noche de los tiempos.
   Y hay uno que en los últimos dias recorre mis neuronas como la copla de Jarcha, la copla que está en mi boca a punto de ser del del viento, y no es otro que ese que dice: tan mala memoria tengo que si te he visto no me acuerdo. La verdad es que solemos utilizar sobre todo la parte final, la de si te he visto no me acuerdo. Hasta tal punto me obsesionaba la dichosa frase que decidi echar un vistazo por internet a la busqueda de su significado original y lo que encontré no tiene deperdicio: se usa como cínica excusa para negar lo que es evidentey uno sabe, o bien, que alguien rehuye el trato de otro tras haber sido amigos o haber recibido algún favor. Aquí estaba la explicación de mi obsesión por la frasecita, de porqué estos últimos dias era mi estribillo mental preferido mientras analizaba estos tiempos revueltos que vive la cofradía.

   Y puestos a investigar decidí estresar un poco a mi buscador de Google que para eso lleva casi una semana sabática, y en eso estaba cuando me apareció una magnífica canción del maestro Sabina: ni Flick, ni Flock, yo nunca pierdo y si te he visto no me acuerdo.... rectificar es cosa de cuerdos y si te he visto no me acuerdo. Esta es la esencia de la estrategia de poner tierra por medio a la búsqueda de los paraisos perdidos de la socialdemocracia europea, tan denostada en los tiempos que corren por su incapacidad, según dicen los analistas de prestigio, para aportar soluciones programáticas, que dicen los burócratas de la cofradía, a los grandes males que nos aquejan, según dice todo el mundo. Ya tiene que ser sabio el refranero español para montar la que ha montao estos dias con tan sólo una frasecita.
   Y por si no estaba yo bastante obsesionado con estos análisis tan trascendentales para el devenir de la cofradía que aparece otro elemento que me lleva a profundizar aún más en la situación generada. Dias antes de los de autos a los que me estoy refiriendo pude leer un acertado artículo en El País Andalucia firmado por José Manuel Atencia en el que partiendo de la posible creación de un banco malo por el nuevo gobierno del PP, establecía una serie de paralelismos de los que me llamó la atención sobremanera aquel de un PSOE bueno y un PSOE malo. Tengo que reconocer que en este punto mi atención se incrementó a los niveles de la prima de riesgo a la búsqueda de una posible solución a los males que nos aquejan como cofradía, como cofrades y como socios de la hermandad. Me dije: esta puede ser la solución, metemos todos los activos tóxicos del socialismo español en un PSOE malo y nos quedamos operando con un PSOE bueno. Y en esa reflexión estaba, intentando dilucidar que activos podrían ir al bueno y cuales al malo, cuando aparece a mitad de semana la propuesta revisionista que pretende someter a debate las doctrinas hasta ahora vigentes y establecer nuevas prácticas para actualizarlas, o sea, ya estan aquí los del banco bueno, pero cuando me pongo a ver el nuevo consejo de administración resulta que algunos de los miembros más significados se habian sentado en el consejo que según ellos había puesto en circulación la mayor parte de los activos tóxicos, ahora cobraba todo su sentido aquello de "tan mala memoria tengo que si te he visto no me acuerdo".
  Estuve a punto de gritar "yo estuve alli",  y bien es verdad que me hubiera gustado estar, aunque la verdad es que sólo era director de una sucursal y tengo claro desde hace tiempo aquello con lo que terminaba Sabina:" gane quien gane, yo siempre pierdo, si te he visto no me acuerdo.."

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